Gorillaz, Gorillaz

La primera vez que Dan Abnormal (Damon Albarn, para las amigas) se aburrió de Blur se inventó un grupo virtual junto a su amigo, dibujante, ex rival amoroso, groupie y némesis en sus ratos libres Jamie Hewlett (no es primo de Lobezno), con el que compartía gustos musicales.
Me los imagino tomando fish & chips y unas pintas en cualquier pub londinense en el año 2000 mientras miran embobados la MTV y a Damon diciendo: "A qué no hay huevos a hacer un videoclip musical sin músicos reales?" y a Hewlett respondiendo: "Sujétame la pinta".
Lo cierto es que su primer disco, o su primera tanda de imágenes, videoclips, canciones, experiencias o lo que fuera ese Gorillaz homónimo (los dos nacieron en el año del mono) les salió redondo. Únicamente con Damon con los instrumentos y las voces y a Jamie con la creación visual y las colaboraciones puntuales de algunos raperos y gentes del underground británico, nos regalaron dos o tres himnos que veinte años después (sí, ya han pasado 20 años) continúan resonando en la cabeza con sus bajos conspicuos y la percusión latente...
¿Quién no recuerda el Clint Eastwood y su estribillo? ¿A qué ya lo estás silbando?:
I ain't happy, I'm feeling glad
I got sunshine in a bag
I'm useless but not for long
The future is coming on
El grupo de dibujos formado por 2-D, Murdoc Niccals, Russel Hobs y Noodle coparon durante meses los espacios musicales con su propuesta, radicalmente diferente a cualquier cosa que se hiciera en aquellos días, con unos videoclips espectaculares, llenos de referencias a otros estilos, tanto musicales (Tomorrow comes today tiene una base rítmica sacada de Cypress Hill pero un desarrollo bastante melódico, los pozos perforadores del Another Brick in the wall) y visuales (el Rock the house y su intro con referencias a las Casas Árbol del Terror de Los Simpson y sobre todo al film El Resplandor), revolucionando el panorama musical británico.